miércoles, 3 de junio de 2015

Hoy no marcho

Hoy no marcho ... 

Hoy no marcho, porque yo también fui una víctima sistemática de violencia de género en diferentes noviazgos, cuyo desgarro psicológico me aniquiló como persona y pude frenar la sistematización de la violencia cuando me reconocí como una persona violenta, consecuencia de una cultura represiva, la cual logró que mi “condición de víctima” sea mi propio estigma.

Hoy no marcho porque yo también fui abusada sexualmente, tanto en mi infancia como así también en mi primer noviazgo, situación que todavía me limita ante ciertos actos o relaciones interpersonales y que si bien mi “problema” no se solucionó, únicamente puedo llevarlo adelante no revictimizandome como una “niña-mujer necesitada de una tutela estatal”.

Hoy no marcho porque mi posición de “no marchar” fue criticada por mujeres, las cuales me sentenciaron de “ignorante” o “sin conciencia de clase”.  Mujeres que critican la violencia reprimiendo violentamente mi forma de pensar, considerándome un “otro” o “enemigo”, cuando en realidad supuestamente me están representando en una marcha, porque, para ellas, yo formo parte del “ni una menos”.

Hoy no marcho porque no quiero que me consideren bruja, prostituta o “vulnerable”;

porque yo no quiero que el estado ni nadie me diga como resolver mis propios conflictos arraigados;

 porque conmemoro a las “víctimas silenciadas” y no las utilizo como “victimas héroes”.

Hoy no marcho por amor a mis dos abuelas, quienes sufrieron la violencia de género en sus propios cuerpos. Pero tampoco por amor a mis dos abuelos quienes las amaban.

Hoy no marcho por respeto a aquellas niñas víctimas de trata de personas que conocí y pude acompañar;

porque estoy en contra de los femicidios, pero también del Femicidio.

Hoy no marcho porque no creo que el cachetazo punitivo solucione cachetazos culturales y porque no creo en la violencia como solución a la violencia.

Hoy no marcho porque soy una mujer feminista, pero no una feminista punitiva;

 porque no creo que el “Hombre” sea el enemigo, sino que es una víctima más de la cultura represiva que lo y nos atraviesa;

tambien, porque  no creo que “la mujer sea vulnerable por naturaleza”, ni que  “el hombre sea violento por naturaleza”.

Hoy no marcho porque estoy en contra del patriarcado, y de aquellos “patriarcas” que dicen apoyar a las mujeres en sus luchas como panfletos de campaña y  yo no soy una cosa o herramienta utilizable para fines políticos.


Por todo esto y otros fundamentos, es que señoras y señores, hoy no marcho… pero respeto a quienes lo hagan. 





3 comentarios:

  1. Te acompaño en sentimiento y pronunciamiento, yo tampoco marcho, aunque aliento a mis estudian@s lo hagan, porque por algo se empieza y luego discutiremos en el aula, en la plaza o en las calles...Abrazo! Vayamos por un cambio cultural!

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  2. Me gusta que me hagas mirarlo todo a través del cristal abolicionista... se me está haciendo una costumbre!! Sos grosa Elfa, sabelo!!!

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