Hoy no marcho ...
Hoy no marcho, porque yo también fui una
víctima sistemática de violencia de género en diferentes noviazgos, cuyo desgarro
psicológico me aniquiló como persona y pude frenar la
sistematización de la violencia cuando me reconocí como una persona violenta, consecuencia
de una cultura represiva, la cual logró que mi “condición de víctima” sea mi
propio estigma.
Hoy no marcho porque yo también fui
abusada sexualmente, tanto en mi infancia como así también en mi primer
noviazgo, situación que todavía me limita ante ciertos actos o relaciones
interpersonales y que si bien mi “problema” no se solucionó, únicamente puedo
llevarlo adelante no revictimizandome como una “niña-mujer necesitada de una
tutela estatal”.
Hoy no marcho porque mi posición de “no
marchar” fue criticada por mujeres, las cuales me sentenciaron de “ignorante” o
“sin conciencia de clase”. Mujeres que
critican la violencia reprimiendo violentamente mi forma de pensar, considerándome
un “otro” o “enemigo”, cuando en realidad supuestamente me están representando
en una marcha, porque, para ellas, yo formo parte del “ni una menos”.
Hoy no marcho porque no quiero que me
consideren bruja, prostituta o “vulnerable”;
porque yo no quiero que
el estado ni nadie me diga como resolver mis propios conflictos arraigados;
porque conmemoro a las “víctimas
silenciadas” y no las utilizo como “victimas héroes”.
Hoy no marcho por amor a mis dos
abuelas, quienes sufrieron la violencia de género en sus propios cuerpos. Pero tampoco
por amor a mis dos abuelos quienes las amaban.
Hoy no marcho por respeto a aquellas
niñas víctimas de trata de personas que conocí y pude acompañar;
porque estoy en contra
de los femicidios, pero también del Femicidio.
Hoy no marcho porque no creo que el
cachetazo punitivo solucione cachetazos culturales y porque no creo en la
violencia como solución a la violencia.
Hoy no marcho porque soy una mujer
feminista, pero no una feminista punitiva;
porque no creo que el
“Hombre” sea el enemigo, sino que es una víctima más de la cultura represiva
que lo y nos atraviesa;
tambien, porque no creo que “la mujer sea vulnerable por naturaleza”,
ni que “el hombre sea violento por naturaleza”.
Hoy no marcho porque estoy en contra
del patriarcado, y de aquellos “patriarcas” que dicen apoyar a las mujeres en
sus luchas como panfletos de campaña y yo no soy una
cosa o herramienta utilizable para fines políticos.
Por todo esto y otros fundamentos, es
que señoras y señores, hoy no marcho… pero respeto a quienes lo hagan.